En un mundo donde más de 700,000 certificaciones no profesionales circulaban en EE. UU. solo en 2022, muchas sin respaldo real o relevancia tangible, la proliferación de cursos y diplomas virtuales plantea una pregunta crucial: ¿Quién realmente valida esa educación? La credibilidad educativa está en juego. Sin certificaciones seguras y validadas, la reputación de las instituciones y la confianza del mercado laboral se ven erosionadas.
Saturación y poca verificación
– Solo 1 de cada 8 certificaciones no universitarias genera un aumento salarial significativo o un avance profesional en el plazo de un año. Esto significa que la gran mayoría de estas formaciones ni se traducen en mejor salario ni en empleo.
– El 96 % de quienes reciben una credencial digital la consideran valiosa y el 78 % considera que mejora sus posibilidades laborales. Pero esto solo aplica cuando la credencial es legítima, verificable y confiable.
– En contraste, el 23 % de las personas falsifica credenciales o licencias, y el 41 % miente sobre su educación en el CV, un alarmante reflejo del problema.
La percepción del mercado y las competencias verificables
– El 83 % de los empleadores prefiere una insignia digital (digital badge) para verificar habilidades.
– El 95 % de los empleadores reconoce el valor de los programas de certificación.
– El 76 % considera que las microcredenciales reflejan el compromiso del candidato con el desarrollo profesional. Aun así, existe una brecha: para que estas credenciales digitales se adopten masivamente, deben integrarse en los sistemas de RR.HH.
¿Por qué la certificación es responsabilidad de todos?
1. El estudiante pierde valor si la certificación no es confiable — no podrá demostrar su aprendizaje de forma creíble. 2. La institución pierde reputación si sus títulos son percibidos como falsificables o de baja calidad. 3. El sistema educativo pierde legitimidad si no genera credenciales seguras y verificables. En este contexto, validar la educación es un deber compartido entre instituciones, emisores, empleadores y estudiantes.
¿Qué ofrece Global Certifica?
En Global Certifica, creemos que si hay educación, debe haber certificación, y debe ser de calidad, segura y verificable.
Nuestra propuesta: Certificados físicos seguros: con microtexto, tintas forenses y QR invisibles.
Credenciales digitales certificadas: respaldadas por OpenBadge 3.0 y tecnología blockchain.
Validación instantánea y compartible: cada logro puede verificarse al instante y compartirse fácilmente en redes como LinkedIn.
En un contexto donde la mayoría de las certificaciones no generan valor real y el fraude está presente en más del 41 % de los CV, la certificación segura ya no es opcional: es esencial.
Los datos son claros:
– Las credenciales legítimas aumentan oportunidades laborales.
– Las instituciones pierden prestigio si no validan sus programas.
– Los empleadores demandan verificabilidad inmediata.
Global Certifica está aquí para ayudarte a elevar el estándar. Juntos podemos asegurar que cada curso, cada formación, tenga un respaldo real, confiable y reconocible. Porque validar la educación es responsabilidad de todos.